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Renascentia de Elena Prado

Grabado en fotopolímero y serigrafía sobre papel hecho a mano de lino, abacá y sisal

Renascentia: Arte como Vínculo Social y Desarrollo Personal

Mi práctica artística no es solo una indagación personal, sino que se concibe como un instrumento de concordia, capaz de unir a las personas y establecer una conexión intrínseca entre la sociedad y la creación. Esta visión se plasma en «Renascentia», que refleja mis investigaciones de doctorado. Dichos estudios indagan cómo el arte, y concretamente la gráfica, puede ser utilizado como una estrategia efectiva para fomentar una educación inclusiva y convertirse en un elemento determinante para el desarrollo personal de los individuos. Es desde este marco social que la obra traza la intrincada danza entre el ser y su entorno, explorando la materialidad y la conciencia histórica.

El Corazón de Renascentia: Reinterpretando el Cosmos Personal

En el corazón de «Resnascentia» reimaginé el PLANISPHARIVM SIVE ORBIVM MVNDI PTOLEMAICA MACHINA de Cellarius. Este sistema geocéntrico sirve de lienzo para mi existencia, transformando su simetría en un léxico visual de la «circunstancia», contexto ineludible articulado por Ortega y Gasset. Al posicionarme en su centro, encarno la máxima raciovitalista: «Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo». Este acto define la identidad como un diálogo constante con el mundo.

Símbolos de Finitud e Identidad: Memento Mori y la Rueda de Carro

Esta visión central se ancla en viñetas de memento mori y vanitas, recordatorios de nuestra finitud. Dentro de este marco, la rueda de carro, ubicada en el epicentro ptolemaico, adquiere su significado. Su simbolismo de cambio constante y autodeterminación se entrelaza con la conciencia de la finitud. La muerte, al ser el límite inamovible, cataliza la acción individual, impulsando la rueda del ser y transformando cada decisión en un acto deliberado de construcción identitaria.

La Materialidad de Renascentia: Técnica y Metáfora

La materialidad de «Resnascentia» es intrínseca a esta narrativa del «legajo recuperado». El papel hecho a mano evoca antigüedad y memoria. La técnica del fotopolímero es adecuada: captura la huella del ordenamiento ptolemaico con fidelidad extrema, transfiriéndola a las fibras como un registro inalterable. Sin embargo, sobre este positivo impreso, mi intervención manual se convierte en un acto que introduce mi huella personal. Esta dualidad técnica –la reproducción fiel de un sistema cósmico y la huella individual que lo altera– es el corazón del mensaje: la identidad no es solo un mapa preexistente, sino una construcción activa, forjada entre la circunstancia dada y la voluntad transformadora del individuo. Así, la técnica misma se convierte en metáfora de cómo el ser se inscribe y se redefine.

Conclusión: Cartografiando la Existencia y el Desarrollo del Ser

Esta obra sirve como una afirmación tangible de que para verdaderamente «salvar al yo» –para realizar y preservar plenamente el ser– es imperativo honrar, comprender profundamente y dar voz articulada a esa «circunstancia» multifacética que nos moldea y nos impulsa incesantemente hacia adelante. Mi práctica, en su esencia misma, es un acto perdurable de cartografiar la existencia a través de la interacción de los repertorios y las disposiciones, cada uno informando y enriqueciendo al otro en una perpetua búsqueda artística y de autoconocimiento.